“Mi Inmaculado Corazón triunfará” es una de las expresiones más conocidas del mensaje de la Virgen de Fátima, asociado a las apariciones en Fátima en 1917.
Estas palabras transmiten un mensaje de esperanza para la Iglesia y el mundo, anunciando que, a pesar de las dificultades, el amor de Dios y el Inmaculado Corazón de María finalmente vencerán el mal, llevando a la paz y a la conversión de los corazones.
Es una invitación constante a confiar, orar y vivir con fe, poniendo la vida bajo la protección de la Virgen María.
Los Pastorcitos de Fátima son los tres niños videntes de las apariciones de la Virgen María en 1917 en Fátima: Francisco Marto, Jacinta Marto y Lúcia dos Santos.
Eran niños humildes que vivían en la aldea de Aljustrel, y fueron testigos de las apariciones de la Virgen del Rosario en la Cova da Iria. Durante estos encuentros, la Virgen les transmitió mensajes de oración, penitencia y conversión, invitando especialmente a rezar el Rosario por la paz del mundo.
Los pequeños acogieron el mensaje con gran fe y sencillez, ofreciendo sus vidas en oración y sacrificio por la conversión de los pecadores. Francisco y Jacinta fallecieron siendo aún niños, mientras que Sor Lucía vivió muchos años más y dedicó su vida a dar testimonio del mensaje de Fátima.
Hoy los Pastorcitos son un ejemplo de pureza, confianza en Dios y amor a la Virgen María para toda la Iglesia.